(como todos los días, ella cruzaba el río. el sol se dormía en el horizonte. y con la cabeza pegada al marco de la ventana y con el viento que hace bailar a los árboles del puente dándole en la cara, ella soñó.)
era otro mundo o era otro tiempo. a su alrededor, blancos, negros, plateados, rosa, violetas o azul eléctrico, los audífonos, sin excepción, volcaban en los oídos de todos esas notas que nacían de inopinados pentagramas, como si fuese sangre corriendo por las arterias de cada quien. se sorprendió de descubrir, además, que nadie hablaba. caminaba, cada cual a su ritmo, en diferentes compases, como si fuera uno a uno en una dimensión diferente.
en la calle en la que estaba nadie parecía darse cuenta de lo que sucedía alrededor. y ella, sin saber qué hacer, se sentó a observar. iban caminando, unos apurados, unos sonrientes, algunos lloraban y otros ensayaban algún baile tímido mientras avanzaban. tanta autenticidad era maravillosa, pero contrariaba.
entonces los vio.
era como si sus miradas se hubieran tropezado, como si estuvieran solos en todo el universo, como si hubieran estado esperando mucho por ése momento. se detuvo, primero él. se acercó y la miró de cerca, a los ojos. ella tenía las pupilas negras brillantes, y las pestañas grandes, encantadoras. le regaló una sonrisa tímida y azul.
él se quitó los audífonos y, junto con el reproductor, se los entregó, ansioso. ella hizo lo mismo. escucharon, entonces, la música uno del otro. se dirigieron miradas sorprendidas, brillantes, moradas. y con una inexplicable certeza y alegría, se tomaron de la mano y se fueron caminando en otra dirección, juntos.
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miércoles, 20 de abril de 2011
sábado, 16 de abril de 2011
vámonos
anda, camina. sonríe. cuenta las estrellas en las noches estrelladas, imagínalas si no las ves. da pasos cortos, no te canses. amárrate las zapatillas. canta. canta bajito. canta fuerte. ríete. abraza. abraza mucho. péinate bonito. sonríete en el espejo, no hay dos como tú, no hay dos.
atrévete, intenta, arriesga. hay poco que perder y siempre mucho para ganar. solo hay un pasaje de ida. imagina cosas. imagina cosas hermosas.
imagina cosas hermosas y luego hazlas suceder.
cambia . cambia tu alrededor, cambia tú. baila. sola. acompañada. con los ojos cerrados, con los ojos abiertos. mira a tu alrededor cuando vas en el bus. sonríele a los niños pequeños, sonríele a las pestañas plateadas de las señoras. ponte tu propio soundtrack. juega a las escondidas con el viento, con las hojitas de los árboles. piensa, sueña. sueña pensando. piensa en tus sueños, recógelos, arrúgalos, hazlos tangibles.
ama. una vida así vale la pena.
atrévete, intenta, arriesga. hay poco que perder y siempre mucho para ganar. solo hay un pasaje de ida. imagina cosas. imagina cosas hermosas.
imagina cosas hermosas y luego hazlas suceder.
cambia . cambia tu alrededor, cambia tú. baila. sola. acompañada. con los ojos cerrados, con los ojos abiertos. mira a tu alrededor cuando vas en el bus. sonríele a los niños pequeños, sonríele a las pestañas plateadas de las señoras. ponte tu propio soundtrack. juega a las escondidas con el viento, con las hojitas de los árboles. piensa, sueña. sueña pensando. piensa en tus sueños, recógelos, arrúgalos, hazlos tangibles.
ama. una vida así vale la pena.
oh, soledad
de pronto algo de luminosidad.
un parpadeo. dos.
ella mira el reloj y se mira las manos.
suspira y luego se ríe.
una certeza ha llegado.
un parpadeo. dos.
ella mira el reloj y se mira las manos.
suspira y luego se ríe.
una certeza ha llegado.
había un cuento de una chica que tenía dulces las pestañas. que se tropezaba, estornudaba, lloraba, sonreía, a veces. que tenía la voz violeta, y que compartía cosas sólo con su almohada: palabras, suspiros, lágrimas. esperaba. esperaba milagros. cantaba: canciones con notas amarillas a veces o azules. escribía, bailaba, pintaba. el sol la cegaba y le hacía cosquillas, y ella caminaba debajo de él, a veces, y a veces a un costado del camino, entre los árboles, encima de las nubes. el tiempo baila en otro compás. ella va a su ritmo: descubriendo y descubriéndose, disfrutándolo.
ésta es la historia controversial de la chica de polera magenta y audífonos que se fue camino al noreste buscando las mariposas. una historia que tiene acordes de guitarra como soundtrack, siempre.
ésta es la historia controversial de la chica de polera magenta y audífonos que se fue camino al noreste buscando las mariposas. una historia que tiene acordes de guitarra como soundtrack, siempre.
miércoles, 13 de abril de 2011
lepidópteras
un miércoles de abril ella se tropezó. y se tropezaron ambos en realidad. pero resultó que la narradora se confundió, porque no fue un miércoles sino un martes que en realidad fue domingo o lunes.
la canción se había ido lejos (casi tan lejos como setenta y tres pasos) y ella estaba un poco triste y un poco confundida y un poco sola. y se le había ensuciado el vestido con una nostalgia azul, con un beso soñado (no por ella), con más canciones, y más palabras bonitas; y por eso igual cantaba, bailaba, tarareaba, sonreía, presa de un sentimiento que nada más ella podría comprender (quizás eso sea mentira, si lo consideramos a él).
el asunto es, que estando así, salió a caminar y se tropezó. no fue intencional, claro está. pero entonces, como si nada, del cemento empezaron a nacer, primero violetas y azules, pequeñas mariposas, y luego otras fucsia más grandes, y otras celestes y naranjas. las blancas eran las más veloces. era una especie de acontecimiento divino. ella en el suelo y las mariposas por todas partes. se rió entonces. mucho, y recordó a la canción y lo recordó a él, que seguía lejos.
- hay tropiezos buenos – pensó. y fue feliz.
la canción se había ido lejos (casi tan lejos como setenta y tres pasos) y ella estaba un poco triste y un poco confundida y un poco sola. y se le había ensuciado el vestido con una nostalgia azul, con un beso soñado (no por ella), con más canciones, y más palabras bonitas; y por eso igual cantaba, bailaba, tarareaba, sonreía, presa de un sentimiento que nada más ella podría comprender (quizás eso sea mentira, si lo consideramos a él).
el asunto es, que estando así, salió a caminar y se tropezó. no fue intencional, claro está. pero entonces, como si nada, del cemento empezaron a nacer, primero violetas y azules, pequeñas mariposas, y luego otras fucsia más grandes, y otras celestes y naranjas. las blancas eran las más veloces. era una especie de acontecimiento divino. ella en el suelo y las mariposas por todas partes. se rió entonces. mucho, y recordó a la canción y lo recordó a él, que seguía lejos.
- hay tropiezos buenos – pensó. y fue feliz.
lunes, 4 de abril de 2011
lunes
habían dos veces, ella y él. se escondían en las mañanas soleadas de las noches de marzo, y jugaban a ser y no ser lo que eran. a saltar con paracaídas sobre pentagramas infinitos, a inventarse otras vidas en otros espacios. un día, de esos días - que son ésos y no aquellos – ella tuvo un sueño extraño y despertó con la sorpresa de que le había nacido una canción. se la pasó por horas y horas intentando atraparla, así como a las mariposas, con una redecilla, pero era una canción tan traviesa (espontánea, dicen) que tuvieron que pasar catorce años y dieciocho días para que se cansara y accediese a sentarse con ella. y, cuando, al fin, se vieron a los ojos, ella le pidió que le contara cosas que pudiera poner en un poema para regalárselo a él. la canción se rió estrepitosamente (así son las risas de las canciones) y accedió, a medias tintas. - te dictaré pero tienes que escribir con la mano izquierda - fue su condición. entonces nació una poesía sobre un río que ella cruza todos los días, de ida y de vuelta; una poesía que hablaba también de los caminos, y de los árboles de los caminos, que le susurran cosas cuando da pasos lentos a las tres de la tarde. y escribió sobre las horas, las nubes y el viento, que le acaricia con tristeza porque él está lejos. y la poesía se convirtió en miles, en millones de poesías, que ella luego diría que venían de un lugar indefinido, pero que más tarde entendería que eran cosas que la canción le dictaba para él, para él aún desde antes de haberlo conocido.
jueves, 31 de marzo de 2011
bárbara
no sé si se haya preguntado por mis miradas y mi media sonrisa. sólo se que esos ojos grandes soñadores, esos lentecitos con pedrería de fantasía y esas pestañas - de las que estoy segura, no han recibido todavía lágrimas de amores - eran, todos juntos, encantadores. sólo sé que el verla, tan ensimismada, como enamorada, perdida en sus pensamientos cuando miraba por la ventana; fue un descubrimiento que se hace sólo los días de las tardes calurosas. tan bonita, con esa felicidad tan simple y tan sincera de la primera década de la vida.
la envidié.
la envidié.
lunes, 28 de marzo de 2011
lucía II
necesito una blusa negra, como él no hubiera querido. silvia debe tener alguna. la vida de pronto se me hace graciosa, irónica como dice alanis morissette. te amo, me dijo, nos casaremos un día. su anillo sigue donde siempre, temerosa yo de extraviarlo. eres linda como la primavera, me dijo, quiero que mis hijos tengan el color de tus ojos, el sonido de tu voz. mi voz que ya no me suena igual, mis ojos que dejaron de tener color. hace frío, pero no me inmuto. tantos meses durmiendo en el frío del hospital no han pasado en vano. cántame, me dijo, esas canciones que les cantabas a tus niños del parvulario. y mi madre me decía que ése ingeniero sería un maravilloso marido. que debería sentirme halagada. ella era la que acomodaba sus flores en potecitos de colores. yo sólo lo miraba, sonreía, escuchaba. reacia al principio, sorprendida después, enamorada finalmente. así como hoy, sí, que sigo enamorada de él. de él, que ya no está, y no estará.
domingo, 27 de marzo de 2011
we could have had it all
ella lo esperaba en primavera. y esperaba flores en abril. pero se marchitó hasta la última violeta y él no llegó. ella llora por las tardes, sólo cuando es cuarto creciente. ella se esconde de las estrellas y de sus reproches. se esconde porque no sabe cómo explicar, porque no tiene nada que explicar. ella es una trampa, una mentira, inservible. por eso le huyen, se esconden, se salvan. por eso nadie da explicaciones. juran amor y se van. primaveras y veranos y se van. siempre se van. no dicen más. no hay flores, nunca, ni valentías. ella se envenena cada día con sus pensamientos y sus canciones. y se ha arrancado el corazón en un intento desesperado de no ser lo que es: un agujero negro disfrazado de mujer. lo esperaba, ella lo esperaba en primavera. y esperaba flores en abril. pero se marchitó hasta la última violeta y él no llegó.
martes, 22 de marzo de 2011
925
el reloj corre contra mí, segunderos de azúcar, y los minutos que resplandecen, instantes antes de estallar. las carreteras me llevan, indiferentes, con destellos de luz que me ciegan. cierro los ojos y pienso en ti. me involucro con tus canciones como no puedo hacerlo contigo. las conozco, acorde a acorde, cada palabra, cada silencio. y me prometo cosas increíbles, espacios, momentos, museos, calles, torres, avenidas. me acostumbro al brillo del sol de aquí, denso, volcánico. me descubro en divagaciones absurdas y absolutas, que me sorprenden cuando yo las sorprendo. me descubro. y sonrío, porque de pronto es amor a primera vista: en el espejo dos ojos negros, me enamoro. me enamoro aunque no quiera enamorarme, de nuevo y como cada vez. y el resto no importa más. ni las palabras, ni las canciones, ni los kilómetros ni las coexistencias. no me importa nada, tengo tiempo de sobra para esperar. llegará un día uno que no sea príncipe, que no sea azul, y que me reciba con flores cuando yo lo rescate de algún abismo.
viernes, 18 de marzo de 2011
mentiras
hay espacios blancos en hojas en blanco, cuchicheando. se sonríen miserables mientras canto. y me miran con premura, disciplentes, espaciados. no puedo suplicar palabras, los monosílabos me inundan verdes azules morados y blancos, blancos como tus miradas y la luna, que se esconde de mí cuando me ve llorar. puedo entender claramente cómo el universo conspira para que yo dé pasos al frente, retroceda, sonría, cambie. entiendo claramente como recupero los silencios que te invaden como conquistadores intergalácticos. y disimulo mis lágrimas con maquillaje, del que no te percatas porque únicamente me ves de lejos. entonces supones que soy bonita, que mis palabras escarchadas son igual de largas que mis piernas. y así suspiras versos amarillos cuando me miras, pero te alejas con igual presteza, ilegal, espaciado. no he de encontrar más razones escondidas debajo de los armarios y renuncio a colorear estas ideas arremolinadas entre mis cabellos. no importa ya cuántas veces cante que quiero estar contigo, que sólo quiero vivir y bailar contigo. me das la espalda y caminas sin escuchar mis motivos, y se quedan tristes mis pestañas lejos de las tuyas, mi aire lejos de tu aire, tu voz y mi voluntad.
viernes, 11 de marzo de 2011
the birds will sing
tengo cuatro cavidades en el hemitórax izquierdo que esperan. esperan esperando resoluciones, propias y ajenas, de mentiras ajenas. en viernes me decido a abrir los ojos y empaparme en esas ilusas renovaciones de esperanzas verdes. o naranjas, como se ponen cuando me río, a pesar de darme cuenta de que no puedo reírme todavía. tengo una almohada que me conoce mejor que nadie, que recibe mis lágrimas y mis palabras y que se calla, dejándome aire suficiente para pensar, aún cuando consulto cosas con ella. y somos amigas, y me cuenta historias increíbles el segundo día miércoles de cada mes.
no entiendo la relación que puedan llegar a tener esos versos que no escribo a la mala, pero que escribo porque quiero, con todas esas palabras, abrazos, miradas, promesas rotas, besos, traiciones, almuerzos, comidas, desayunos, paseos y suspiros que han durado un poco más o un poco menos de novecientos cuarenta días – con sus noches - y que se acaban de pronto, como quien encuentra una carretera sin terminar. entonces es cuando esas piedras sin asfalto se ríen de mí y me hacen ver cuántos errores comete uno en nombre de esa estúpida, inentendible, o quizás inexistente ansia llamada amor.
ya no es, por lo tanto, gran ejercicio gramatical el decir que has de ser feliz porque amaste, y al amante sólo le basta amar. discrepo. y me río de mis discrepancias que en realidad a nadie le interesan, porque la vida continúa, en éste y en todos los idiomas y porque, tarde o temprano, llega un día en que te duermes con la felicidad asomando tímida, pensando en alguna otra cosa, con una canción en la cabeza.
no entiendo la relación que puedan llegar a tener esos versos que no escribo a la mala, pero que escribo porque quiero, con todas esas palabras, abrazos, miradas, promesas rotas, besos, traiciones, almuerzos, comidas, desayunos, paseos y suspiros que han durado un poco más o un poco menos de novecientos cuarenta días – con sus noches - y que se acaban de pronto, como quien encuentra una carretera sin terminar. entonces es cuando esas piedras sin asfalto se ríen de mí y me hacen ver cuántos errores comete uno en nombre de esa estúpida, inentendible, o quizás inexistente ansia llamada amor.
ya no es, por lo tanto, gran ejercicio gramatical el decir que has de ser feliz porque amaste, y al amante sólo le basta amar. discrepo. y me río de mis discrepancias que en realidad a nadie le interesan, porque la vida continúa, en éste y en todos los idiomas y porque, tarde o temprano, llega un día en que te duermes con la felicidad asomando tímida, pensando en alguna otra cosa, con una canción en la cabeza.
viernes, 31 de diciembre de 2010
once
los recuerdos se pueden reescribir. las preguntas pueden ser replanteadas y las hipótesis pueden ser comprobadas, o no. las historias podemos vivirlas una y otra vez. cometer los mismos errores u otros peores. amar. herir. herirnos.
lo maravilloso de la vida, de existir, es que siempre tendrás otra oportunidad. cada día, cada minuto, cada decisión es otra oportunidad. y por eso somos dichosos, y deberíamos estar agradecidos.
más allá de preguntarnos cuánto crecimos, si el balance económico fue positivo, si las tasas de morbimortalidad bajaron, si los seguros de vida cuestan menos, debemos interrogarnos sobre cómo amamos.
con cuánta intensidad, con cuánto desinterés, con cuánta pasión.
y es que el amor es el motor que mueve al mundo
lo maravilloso de la vida, de existir, es que siempre tendrás otra oportunidad. cada día, cada minuto, cada decisión es otra oportunidad. y por eso somos dichosos, y deberíamos estar agradecidos.
más allá de preguntarnos cuánto crecimos, si el balance económico fue positivo, si las tasas de morbimortalidad bajaron, si los seguros de vida cuestan menos, debemos interrogarnos sobre cómo amamos.
con cuánta intensidad, con cuánto desinterés, con cuánta pasión.
y es que el amor es el motor que mueve al mundo
jueves, 23 de diciembre de 2010
check in
complicada y esperando la relación entre lo que es y lo que no debe ser. reclamándole al sol de las mañanas que se oculta, y al esplendor de las rosas hechas de sangre, que se ha marchitado. miradas ausentes en la canción de la luna serena, la canción del alba. plegarias perfumadas, que transforman el mundo de a poquitos, que te sorprenden. libros antiguos que cantan en idiomas extranjeros y suspiros ajenos que me miran, con deseo, como si yo fuera ellos y las cosas que esperara no existieran. perlas que me susurran mentiras en los oídos, y que voy oyendo mientras les sonrío, con hipocresía, como el resto del mundo frente al resto del mundo.
hay silencios púrpura que arden como el sol de la tarde en el retrovisor. y carreteras desconocidas, que me alejan como la vida. atónita.
hay silencios púrpura que arden como el sol de la tarde en el retrovisor. y carreteras desconocidas, que me alejan como la vida. atónita.
jueves, 14 de octubre de 2010
au revoir
y la cerré. si, béibi, dárlin, la cerré. esa puerta aunque quiera ya no voy a abrirla más. y no quiero saber. no quiero saber si voy a ser feliz, tener 3 hijos y un jardín grande. no quiero saber si no voy a tener nada, no quiero saber cuántas lágrimas más vendrán, ni cuantas risas. el sol trae siempre cosas nuevas, el sol siempre regresa. da toda una vuelta, y se demora, pero siempre regresa. a hacerme cosquillas hasta hacerme doler, a atravesarme los párpados para hacerme abrir los ojos.
estoy en un constante decir adiós, cerrar círculos porque aunque no quiera admitirlo abiertamente, ya sé que quiero. y ya me ilusioné. he estado caminando y caminando, así como a ciegas, pero ya no. ahora he decidido guardar lo más valioso para mí misma. mis horas, mi cariño, mis sonrisas: voy a engreirme a mí. voy a cocinar, voy a cantar. voy a buscar a aquellos que si sé que van a recibirme con amor. y voy a cepillarme el cabello y sentirme linda, y me importa medio rábano lo que digan los demás. voy a decir adiós con la mano porque no se abraza para decir adiós cuando no vas a volver. voy a mirarme al espejo y me va a gustar mi reflejo. no seré más ninguna niña, ni una mujer cualquiera: soy yo.
soy yo. y mi historia la escribo yo.
estoy en un constante decir adiós, cerrar círculos porque aunque no quiera admitirlo abiertamente, ya sé que quiero. y ya me ilusioné. he estado caminando y caminando, así como a ciegas, pero ya no. ahora he decidido guardar lo más valioso para mí misma. mis horas, mi cariño, mis sonrisas: voy a engreirme a mí. voy a cocinar, voy a cantar. voy a buscar a aquellos que si sé que van a recibirme con amor. y voy a cepillarme el cabello y sentirme linda, y me importa medio rábano lo que digan los demás. voy a decir adiós con la mano porque no se abraza para decir adiós cuando no vas a volver. voy a mirarme al espejo y me va a gustar mi reflejo. no seré más ninguna niña, ni una mujer cualquiera: soy yo.
soy yo. y mi historia la escribo yo.
"me enamoré de tí desde la primera vez que te ví.
eres lo más hermoso que haya visto nunca"
decías y me cogias de las manos.
y había florecitas,
y el pasto era verde.
tus ojos decían que me amabas y yo era feliz.
(lástima que no te conozca y eso haya sido sólo un sueño)
jueves, 9 de septiembre de 2010
paz
ella lo mira y le sonríe. decídete de una vez, es la luz o la oscuridad. él la mira, está nervioso, presiente que algo pasará pero no sabe qué. hay dos millones de hombres que morirían por mis besos y no exagero. ella abre los ojos, dilata pupilas a drede, le dice con ternura que ya tiene todo claro. anda regresa con ella, vuélvete, que te está esperando. él la mira, embelesado. si no hizo más que llorar por ti y maldecirme desde que te fuiste. entonces se le acerca. los gestos gatunos, las pupilas más grandes que nunca. ¿acaso crees que no me acuerdo de tus palabras?. él supone un beso y cierra los ojos. hay cosas que no se perdonan, hay cosas que no podrás arreglar. ella presiente que el momento ha llegado. ella te amaba tanto. respira profundo, su aliento huele a limón. yo te amaba tanto. él se acaba de dar cuenta de que hay algo que está mal. no me mereces, no te merezco, ésto no tiene sentido. ella está a un palmo suyo y él puede sentir como sus pupilas siguen igual de dilatadas y su sonrisa que titila sigue iluminando la calle vacía. ésto se acaba hoy, mi amor, descuida. la calle vacía. ésta calle vacía y mi corazón lleno de cosas que me han hecho fuerte para llegar a hoy. - no tengas miedo- dice ella, tierna, dulce, amorosa. no es tu culpa, así es la vida, así es el amor, vete. - mi amor no tengas miedo, vas a poder estar con ella -. no voy extrañar tus besos vacíos, no voy a extrañar tus ironías, no voy a extrañar tus silencios, tus mentiras, tus verdades a medias ni tu mal humor. -no tengas miedo, no sentirás nada; y no me supliques, que ella tampoco lo hizo- .
- me declaro culpable - dice ella, con las pupilas todavía dilatadas y la sonrisa presente.
- me declaro culpable - dice ella, con las pupilas todavía dilatadas y la sonrisa presente.
jueves, 2 de septiembre de 2010
citizen
ahi voy de nuevo. con cortázar en las manos. con auriculares por la vida pues uno necesita un buen soundtrack si quiere escribir una buena historia. así voy, con el viento en la cara y con las ideas rebalsando por mis orejas. prefiriendo observar a leer. maravillada por la ciudad, que es un ente gigante con el que estamos en simbiosis. sintiendo un regocijo extraño al ver al volcán desde cualquier parte, que me recuerda dónde estoy. soportando la publicidad política entre las pestañas y, como todos, los precios pegados en el paladar. porque somos animales de ciudad. los autos. las pilas de basura. los bypass. los árboles que nadie mira. las hojas ennegrecidas de los árboles que nadie mira. la tristeza que sale como un humo denso, granate, de esos árboles en las avenidas y que todos vamos respirando. todos demasiado ocupados, caminando, caminando. los dibujos con aerosol que voy copiando en mi hipocampo, a veces porque quiero y a veces porque es inevitable. el sonido de mis pasos en las veredas. los latidos de mi corazón al compás de ese vals que todos parecemos bailar, porque somos animales de ciudad. no hay libélulas pero sí helicópteros. no hay estrellas pero sí hay luces en lo alto de los edificios. los peatones versus los automóviles. el pulso de la ciudad. la vida versus la vida. la basura en las calles. la basura en nuestras manos. la basura en nuestras mentes y la basura en todas partes. y no puedes parar, porque entonces estarías fuera de lugar. las luces de los semáforos que hacen cambiar el color de mis pupilas. el smog que se pega en mi cabello, que se impregna como la nostalgia. y los dias nublados como hoy, encantadores.
º(rec)
ven y dime qué te pasa. voy a tomarte de las manos y a escucharte, así como si no estuvieras hablando de mí, porque necesito entender. vamos, llora, quéjate. quiero escucharte, quiero entenderte. quiero escucharte decir de nuevo que soy el amor de tu vida, mientras te miro a los ojos. quiero volver a llorar vestida de novia, quiero que mi corazón esté de nuevo repleto de tus canciones. quiero estar triste cuando te vayas. quiero esperarte, quiero extrañarte. aparece de una vez, porque no puedo amarte si todavía no existes.
jueves, 12 de agosto de 2010
niña
cada día eres una mujer distinta, y me derriten tu mirada y tus palabras.
cada día te haces más dueña de mí. el sonido de tu risa, el olor de tu cabello, el color de tus ojos. ese lunar pequeñito que nadie nota.
estoy embrujado. hechícería debe llamarse eso que hiciste conmigo. el timbre de tu voz que me eriza los cabellos, verte sonreir mientras me miras...
y vuelvo a vivir al verte caminar, al verte sentarte, al verte mientras estás concentrada pensando en la biología molecular.
como sueño contigo, con tus pestañas inmensas, con acariciar tu sonrisa perfecta.
como sueño contigo, con abrazarte por la cintura, con decirte princesa, con llenarte de flores, (no las rosas rojas que odio) flores sí, flores de todos los colores.
cada día te haces más dueña de mí. el sonido de tu risa, el olor de tu cabello, el color de tus ojos. ese lunar pequeñito que nadie nota.
estoy embrujado. hechícería debe llamarse eso que hiciste conmigo. el timbre de tu voz que me eriza los cabellos, verte sonreir mientras me miras...
y vuelvo a vivir al verte caminar, al verte sentarte, al verte mientras estás concentrada pensando en la biología molecular.
como sueño contigo, con tus pestañas inmensas, con acariciar tu sonrisa perfecta.
como sueño contigo, con abrazarte por la cintura, con decirte princesa, con llenarte de flores, (no las rosas rojas que odio) flores sí, flores de todos los colores.
miércoles, 11 de agosto de 2010
no me importa
los titulos si me haces sonreir con esos besos de hoy
qué piensen si tengo chocolates como hoy
cuantos estén tristes. hoy quiero ser feliz
feliz
no, no es solo acerca de ti. de pronto hoy imagino que hay otra puerta para mi,
que mi historia tengo que escribirla yo. no importa si me equivoco, qué más da. si no me equivoco no aprenderé. quiero tomar mi destino en mis manos. quiero caminar con mis propios pies. quiero respirar con mis propios pulmones.
quiero recomenzar. quiza al otro lado del mapa, quiza a unas cuantas horas, quizá a millones de kilómetros. pero alguien me espera, alguien sera feliz de verme. alguien me espera, y con ese alguien aún inexistente, están esperandome mis sueños, esta esperandome mi vida, y me espera para vivirla.
quiero ser feliz
y lo repito para no olvidarme
ser feliz, quiero ser feliz
solo quiero ser feliz
qué piensen si tengo chocolates como hoy
cuantos estén tristes. hoy quiero ser feliz
feliz
no, no es solo acerca de ti. de pronto hoy imagino que hay otra puerta para mi,
que mi historia tengo que escribirla yo. no importa si me equivoco, qué más da. si no me equivoco no aprenderé. quiero tomar mi destino en mis manos. quiero caminar con mis propios pies. quiero respirar con mis propios pulmones.
quiero recomenzar. quiza al otro lado del mapa, quiza a unas cuantas horas, quizá a millones de kilómetros. pero alguien me espera, alguien sera feliz de verme. alguien me espera, y con ese alguien aún inexistente, están esperandome mis sueños, esta esperandome mi vida, y me espera para vivirla.
quiero ser feliz
y lo repito para no olvidarme
ser feliz, quiero ser feliz
solo quiero ser feliz
domingo, 8 de agosto de 2010
mis inquilinos
el inspector esperaba a la pequeña tortuga. la tortuga tenia un lazito celeste, sueños e ideas absurdas en la cabeza. la tortuga daba un paso tras otro, despacito. el inspector estaba harto de que la pequeña tortuga anduviera siempre cambiando de rumbo, tomando caminos equivocados y no tanto. pero la tortuga no pensaba en eso; es más, ella no pensaba. las ideas brotaban como burbujas. y estallaban cuando se daban contra la realidad. todas estallaban y brillaban por un segundo antes de desaparecer para siempre. es así como es la vida, decía el inspector, siempre ansioso, siempre mirando el reloj, siempre haciendo sinapsis.
la tortuga camina cada día un poco más. la tortuga no sabe todavía sí está en lo correcto. la pequeña tortuga se esconde en su caparazón siempre que siente que algo malo está por venir. y luego saca la cabecita, tímida, verde, con piel de tortuga. es así como son las tortugas, decía el inspector, mirando el reloj, siempre ansioso.
la tortuga a veces canta. y las notas de su canción se extienden a través de mí, me atraviesan como un escalofrío y terminan formando un río. un río que está compuesto de perlitas transparentes saladas, que hacen arder las heridas. no me gusta cuando la tortuga canta. aunque a veces sí, y le pido que cante. a veces cuando canta me arrulla, o a veces me asusta.
el inspector siempre es el mismo, no cambia, no canta, siempre está diciéndole a la tortuga qué es lo que hay que hacer, siempre ansioso, siempre mirando el reloj.
pero el inspector, aunque se cree tan inteligente, no sabe que la tortuga esta ciega y está sorda. que es por esa razón por la que erra los caminos. que es por esa razón por la que jamás sigue sus consejos.
la tortuga camina cada día un poco más. la tortuga no sabe todavía sí está en lo correcto. la pequeña tortuga se esconde en su caparazón siempre que siente que algo malo está por venir. y luego saca la cabecita, tímida, verde, con piel de tortuga. es así como son las tortugas, decía el inspector, mirando el reloj, siempre ansioso.
la tortuga a veces canta. y las notas de su canción se extienden a través de mí, me atraviesan como un escalofrío y terminan formando un río. un río que está compuesto de perlitas transparentes saladas, que hacen arder las heridas. no me gusta cuando la tortuga canta. aunque a veces sí, y le pido que cante. a veces cuando canta me arrulla, o a veces me asusta.
el inspector siempre es el mismo, no cambia, no canta, siempre está diciéndole a la tortuga qué es lo que hay que hacer, siempre ansioso, siempre mirando el reloj.
pero el inspector, aunque se cree tan inteligente, no sabe que la tortuga esta ciega y está sorda. que es por esa razón por la que erra los caminos. que es por esa razón por la que jamás sigue sus consejos.
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