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martes, 22 de marzo de 2011
925
el reloj corre contra mí, segunderos de azúcar, y los minutos que resplandecen, instantes antes de estallar. las carreteras me llevan, indiferentes, con destellos de luz que me ciegan. cierro los ojos y pienso en ti. me involucro con tus canciones como no puedo hacerlo contigo. las conozco, acorde a acorde, cada palabra, cada silencio. y me prometo cosas increíbles, espacios, momentos, museos, calles, torres, avenidas. me acostumbro al brillo del sol de aquí, denso, volcánico. me descubro en divagaciones absurdas y absolutas, que me sorprenden cuando yo las sorprendo. me descubro. y sonrío, porque de pronto es amor a primera vista: en el espejo dos ojos negros, me enamoro. me enamoro aunque no quiera enamorarme, de nuevo y como cada vez. y el resto no importa más. ni las palabras, ni las canciones, ni los kilómetros ni las coexistencias. no me importa nada, tengo tiempo de sobra para esperar. llegará un día uno que no sea príncipe, que no sea azul, y que me reciba con flores cuando yo lo rescate de algún abismo.
viernes, 14 de enero de 2011
decir para creer
la visión panorámica de éste año me cuenta cosas extrañas mientras se pinta las uñas. las razones para huir - que cada vez son menos - bailan en ése último cajón, un vals lento, soporoso, que mata de a poquitos. y mis sonrisas, exaltadas, se desesperan por salir, se empujan y patean. los colores en la lata se susurran y acarician, esperando explotar en miles de mentiras y explicaciones, en miles de hombrecitos y cuatrocientas flores. y mis dedos siguen iguales, escépticos, expectantes y sedientos de sangre.
black as the dark night she was
got what no one else got
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