martes, 4 de mayo de 2010

qué piensan mis zapatillas

mis zapatillas se ríen cuando camino "bonito", cuando no me importa ir deprisa o lento, cuando tengo buena compañía y voy feliz. y luego se entristecen cuando me tropiezo, sobretodo cuando me tropiezo con errores del pasado. y también están tristes cuando se me olvida saludar a las nubes por ir con prisas, o cuando por error le digo margarita a una rosa. mis zapatillas se miran sorprendidas entre sí cuando hago cosas inexplicables, cuando como cosas que sé que no me gustan sólo por probar. se miran sorprendidas también cuando le hablo a algún extraño por alguna razón extraña en algún lugar extraño. cuando me confundo y piso fuerte en vez de ir en puntitas. mis zapatillas lloran cuando por accidente piso alguna arañita del camino y ni siquiera me detengo a verla, o cuando las lleno de tierra de malos recuerdos. pero luego vuelven a sonreír cuando escuchan el crujir de hojitas secas debajo de ellas, ese crujido que les recuerda que todo nace y luego muere. que "así es la vida". mis zapatillas cantan de alegría cuando pisamos juntas charquitos y nos salpicamos de sonrisas y de mariposas violeta. se aburren cuando las pongo una encima de otra cuando estamos paradas en el consultorio escuchando dudas ajenas sin entender ni una palabra. y también se aburren cuando me duermo escuchando cosas que ni siquiera intento entender. se cansan cuando camino sin fijarme a dónde voy, cuando no acaricio a las libélulas del camino porque voy distraída, y cuando piso piedritas puntiagudas, esas que aparecen cuando todo se complica. se duermen cuando viajamos en el bus, y tengo que despertarlas para poder llegar a casa. y se cuentan chistes una a la otra cuando saben que estoy triste e intentan animarme, pero cuando mis lágrimas caen sobre ellas, ellas no lloran ni se quejan, nada más las reciben y se callan, porque saben que sólo así me siento acompañada.

sábado, 1 de mayo de 2010

undelivered letter

Te escribo porque no puedo hablarte, porque si te hablo me olvido de mí y del mundo. Te escribo porque cada día éste sentimiento me hace sentir más y más culpable. Te escribo porque no quiero quererte, aunque sé que ya te quiero más que a mi misma. Te escribo por una y mil razones, razones que hasta me averguenzo de tener.
Quiero quererte, quiero cuidarte y ser para ti. Quiero quererte, saber si también me quieres tú así como yo. Quiero abrazarte, abrazarte y no soltarte más. Quiero abrazarte hasta el final de los tiempos, hasta que el mundo acabe y sólo existamos tú y yo. Quiero besarte, besarte como nunca te haya besado alguien, besarte cómo sólo yo puedo hacerlo.

Quiero un beso tuyo y un abrazo eterno.

Quiero que seas para mí.

jueves, 29 de abril de 2010

débil

ellos se besan. ella sabe bien que después de ésto nada será igual. se aguanta las lágrimas hasta sentir dolor. hace como que no ha visto nada, retrocede. vuelve a mirarlos. siguen abrazados. ella lo mira con unos ojos que brillan como dos topacios. él está de espaldas, así que no puede ver su expresión, pero mira cómo se acerca y la besa de nuevo. a ella no la besa así.
sube al auto y maneja sin percatarse de las cosas a su alrededor. maneja con frenesí, acelerando demasiado, con la esperanza de pasarse una luz roja, tener un accidente y morir antes de llegar a casa. casa. nunca más llamaría casa a ese lugar donde vivía.
llega y no sabe qué hacer. cómo esperarle. los niños están jugando y le han preguntado varias veces si se siente bien. sólo quiere encerrarse y llorar. pero no puede, no debe permitirse tal debilidad. ella no es débil.
siente pasos en la entrada. es él. llega triunfante, con los ojos brillantes y una sonrisa de oreja a oreja. ella lo hace feliz. cómo te ha ido hoy? pregunta mientras se acerca. ella recibe su beso sin sentir nada en abosulto. su corazón desapareció para dejar lugar a un trozo de hielo. me fue bien, quieres que te caliente la comida?

amnesia

se detiene y respira, siente que hace tiempo que ha dejado de hacerlo. ha corrido por calles y calles, sin encontrar alguna respuesta, sin encontrar algo siquiera. las oportunidades no se presentaban y ella salía a buscarlas. estaba sola. pero no sola como el árbol de la plaza en el invierno, ni como la taza que se olvidó lavar ayer. estaba sola como el último ser de su especie, sola en un país extraño, donde nadie entiende lo que dice, ni quiere entenderlo, donde nadie escucha sus sollozos ni mira sus lágrimas. sola. lejos estan los días donde comía panes untados con miel, y salía corriendo detrás de las ovejas.
todos han muerto se repite cada día al despertar. todos han muerto y nadie hace nada por recordarlo. todos han muerto. la memoria es mejor que doscientos mil cuadernos. la memoria es mejor que la cámara fotográfica más sofisticada que puedas encontrar. y aún los ve, y los escucha: clamando por piedad, mirando a los ojos de sus ejecutores sin que ellos se inquieten siquiera. aún los ve sintiendo como la muerte se extiende por sus cuerpos, sintiendo como su corazón deja de latir, como su cerebro deja de pensar. aún ve como su sangre es absorbida por la tierra, que clama venganza. que llora al ver a sus hijos caer. aún ve secarse esas lágrimas que no le importaron a nadie. todos han muerto repite ella, y cae de rodillas sin saber a donde ir. todos han muerto, y van a encontrarme. recién se da cuenta de aquello. nunca debió salir, nunca debió correr, nunca debió llorar. ellos se darían cuenta de que ella lloraba por los muertos. por sus muertos. se pone de pie dispuesta a regresar sigilosamente, a escapar de ellos. a sobrevivir. y entonces los ve: son tres o cuatro personas a cada lado de la calle, y se acercan despacio. todos han muerto y estoy perdida piensa ella. también moriré, mi sangre clamará venganza igual que la suya. no tiene fuerzas para luchar. no piensa en escapar. ahora solo afrontará su muerte con dignidad. ella no clamaría por piedad.

es judía. dice una señora, mientras la coge por el brazo. ella insiste con su mantra.
la encontré delirando en un callejón. no deja de repetir eso.
todos han muerto. también moriré.
dice ella.

salva

ella abre los ojos con dificultad. están tan hinchados, tan hinchados que siente que igual y al abrirlos sólo entrará una rendija de luz, insuficiente como para iluminar toda la oscuridad que tiene dentro.
abre los ojos despacito porque sabe bien que él no va a estar ahí cuando mire. porque sabe bien que sólo estará la enfermera, o el doctor, o si tiene suerte estará sola.
-está despertando- no, ella no está despertando, ella hace tiempo que durmió y no despertó nunca.
-alexia, estás viva, sabes? otra vez fallaste- esa voz burlona que tanto conocía, pero estaba equivocada, ella no estaba viva,
hacía tiempo que había muerto.
murió cuando él atravesó esa puerta y se llevó consigo todo el universo en su puño cerrado y todas las mariposas en esa mochila que cargaba con cólera.
entonces vuelve a cerrar los ojos, e intenta dejar de respirar, como cada día, sin conseguirlo.
estaba atada a la vida como un condenado a su prisión.

martes, 20 de abril de 2010

en el bus

los dos se miran.
destilan amor.
ella le sonríe y él no ve absolutamente nada más que ella.
le toca el cabello, parece no creer que de verdad la tiene frente a él.
ella lo mira y los ojos le brillan.
acercan sus narices y él sonríe aún mas, si eso es posible.
ella lo acaricia y él cierra sus ojos.
se ve a kilómetros lo felices que son juntos.
se huele a millones de metros la oxitocina que desprenden.
ella lo tiene en sus brazos.
es tan, pero tan pequeñito, que cabe perfectamente en su regazo.
ahora ella le hace cosquillas,
él se ríe mientras juguetea con uno de sus diminutos pies con una de sus manos
y tiene el dedo pulgar de la otra en la boca.
por cosas como ésta.
yo quiero (algún día) ser mamá.

sábado, 10 de abril de 2010

warning sign

antes tenia miedo. antes miraba, pensaba, calculaba, suponía antes de hablar. antes tenía un seguro de vida, un paracaídas, un arnés. antes bailaba lentamente, mirando mis pies, y cantaba bajito, y dormía con los ojos abiertos, por si las dudas. esas dudas que nadie disipaba.
antes sonreía con temor, no comía dulces y no tomaba riesgos. antes leía la biografía de la banda antes de escuchar la canción. antes cruzaba sólo por las líneas peatonales. antes caminaba sólo en las veredas. antes llevaba el paraguas aún en los días soleados, solo por si acaso. antes pensaba en los porqués, en los antes y los después.

ahora no

ahora río y lloro si tengo ganas, le sonrío a algún extraño por la calle solo porque me provoca hacerlo y digo lo que pienso. ahora leo la bibliografía complementaria antes del texto base, y leo un libro sólo porque el nombre del autor me gustó. duermo y sueño, y lo disfruto. ahora huelo todas las flores, escucho todas las canciones y pruebo todos los sabores que puedo. ahora camino con los cordones desatados, corro sin mirar atrás, bailo con los ojos cerrados y cruzo las calles sin mirar a ambos lados. ahora me visto si quiero de negro o de rosa, si quiero con zapatillas o con tacones, y llevo si quiero mi cabello suelto o sujeto. subo gradas y cruzo puentes. siembro semillas con esperanzas y riego mis plantas con alegría. ahora viajo con la ventanilla abierta. no tengo miedo de responder a veces que no sé. el silencio es un murmullo que mis oídos ya no pueden soportar, así que canto. ya no me horrorizan mis errores. las estrellas no están tan lejos, miro al cielo cuando camino sin temor a tropezar. soy libre. soy feliz.